web analytics
W3vina.COM Free Wordpress Themes Joomla Templates Best Wordpress Themes Premium Wordpress Themes Top Best Wordpress Themes 2012

La operación Stargate. Preparación mental de los humanos para un gobierno alienígena

Kosh

Kosh

Los visitantes habituales de este blog saben de sobra que hemos encontrado por ahí las conspiraciones más inverosímiles, pero esta, creo , es una de las más raras de las que hemos llegado a tener noticia.

Para empezar por el nombre, la conspiración Stargate no debería confundirse con la operación de percepción remota de la CÍA del mismo nombre; Esta otra también tenía su miga, pero no es la misma, y y hablremos de ella en otra ocasión.

El núcleo de la conspiración Stargate está en que varios elementos de la comu­nidad de inteligencia estadounidense, especialmente la Oficina de Inteligencia Especial de la Fuerza Aérea (AFOSI), supuestamente estuvieron alimen­tando durante mucho tiempo al público con la clase de desinforma­ción típica de los «Expedientes X». Esta desinformación cubría una amplia gama de temas de culto como los ovni, el Área 51, los extrate­rrestres, el Experimento Filadelfia y los llamados documentos «Majic 12», afirmando que un grupo de doce científicos de la era Truman habían ocultado la «verdad» acerca del platillo volador que se había estrellado en Roswell.

Los agentes de Stargate, sostienen los teóricos de la conspiración, han manipulado incluso las mentes de los investigadores del fenómeno ovni: individuos como el experto en el Área 51 Paul Bennewitz, a quien se le provocó una crisis nerviosa de tipo paranoide.

Las razones de esa extraña y extensa operación —y ese gasto de­sorbitado del dinero de los contribuyentes— varían según quién haga la afirmación. Una opinión cree que se trata de un experimento complejo y continuado de manipulación psicológica masiva, una prueba de la credulidad humana y su posible aplicación en la guerra psicológica. Otra opinión sostiene que la humanidad está siendo preparada de un modo sutil para un futuro anuncio, que es mucho peor y más extraño de lo que cualquier teórico de la conspiración haya podido imaginar hasta el presente.

La teoría de estar preparando a los seres humanos para un Gobierno alienígena tiene tantas ramificaciones y hunde sus raíces tan profundamente en lo excéntrico que no vamos a detallarlas, pero baste decir que una de ellas, posiblemente la principal, afirma que los alienígenas no necesitan conquistar el planeta entero, sino solamente a unos pocos líderes, de modo que estos tomen las decisiones que les benefician a ellos y nos dejen a nosotros totalmente indefensos para el momento del ataque final.

Una rama más catastrofista de esta teoría de la conspiración , afirma que los alienígenas que controlan a nuestros líderes simplemente nos van a conducir a la extinción a través de una gran guerra atómica o un colapso ecológico, de modo que, por nuestra propia cuenta, dejemos libre el planeta tras nuestra autodestrción.

Conclusión:

Como hay que escribir una conclusión, pues se escribe Pero resulta más que obvio que no hay pruebas materiales de todo esto, por más que a veces nos sintamos gobernados pro marcianos, o simplemente por el enemigo.

 

Share

EL ARCHIVO GEMSTONE (una conspiración para llevar a los mafiosos al Gobierno)

Howard Hughes

Hoy vamos a hablar de una vieja teoría de la conspiración que, mal que nos pese, empieza a sonarnos conocida, aunque con otros nombres y otras caras.

La conspiración del Archivo Gemstone surgió a la superficie en 1969 con la aparición de los primeros documentos. Los documentos com­pletos salieron a la luz en 1975. Se afirma que Aristóteles Onassis, Howard Hughes, la mafia y otro escogido grupo de personas inten­taron hacerse con el control de Estados UnidoS. También se sostiene que en Dallas había no menos de cuatro pistoleros el día que John Fitzgerald Kennedy fue asesinado.

Esta conspiración comienza con Onassis cerrando un trato con Joe Kennedy y el gángster Meyer Lansky para introducir alcohol clandestinamente en Estados Unidos. También se dice que Onassis estableció un acuerdo con David Rockefeller para asegurar el suministro de petróleo procedente de Oriente Medio en detrimento de las economías orientales. Entretanto, el multimillonario Howard Hughes se encargaba de sobornar a políticos estadounidenses, sobre todo a Richard Nixon. Fidel Castro se había hecho con el control en Cuba derribando el imperio del juego que Onassis y Lansky habían levan­ tado en la isla caribeña, lo que hizo que Onassis se decidiera a mani­pular al gobierno de Estados Unidos para que organizase la invasión de Bahía Cochinos, que acabó en un fiasco monumental en 1961.

En 1960, el creador del Archivo Gemstone, Bruce Roberts, mostró a la Hughes Corporation sus «gemstones» —rubíes sintéticos que se empleaban en la tecnología láser—, y la corporación se los robó. En­tre Onassis, la mafia y Howard Hughes asumieron el control del go­bierno de Estados Unidos.

Nixon estaba en deuda con Howard Hughes, ya que el millona­rio le había hecho un préstamo de doscientos mil dólares que no ha­bía sido devuelto, a un pariente suyo, y Onassis también estaba im­plicado con los Kennedy. Pero la conspiración implícita en el Archivo Gemstone se parece demasiado a una novela y queda de­sacreditada por numerosas inexactitudes, principalmente la que se refiere a que Hughes fue enterrado en el mar, delante de la isla de Skorpios, propiedad de Onassis, cuando de hecho el multimillonario fue enterrado en Houston.

Conclusión:

Como novela, tiene un pasar. Seguramente hubo relaciones turbias entre el poder político y el económico, algo que nos suena sobradamente a todos, peor no pasaron de eso: actos puntuales en los que cada cual defendía sus intereses.

De hecho, tengo tendencia a creer muy poco en este tipo de conspiraciones, y no porque crea que no existen, sino porque las considero totalmente innecesarias. Los políticos y los magnates se entienden perfectamente, día  adía, sin necesidad de pactos secretos.

Share

Barry Seal, el narcotraficante al que odiaban por otra cosa

Barry Seal

El 19 de febrero de 1986, Adler B. (Barry) Seal estaba saliendo de su Cadillac blanco en el aparcamiento del Centro de Tratamiento Co­munitario del Ejército de Salvación, en Baton Rouge, Louisiana, cuando fue muerto a tiros por un colombiano que le disparó con una pequeña metralleta. Seal tenía fama de haber introducido en Estados Unidos más de cincuenta millones de dólares en drogas procedentes de América del Sur entre 1977 y 1986.

La muerte de Barry Seal marcó el inicio de un complicado proce­so que acabó revelando detalles cruciales de la conspiración Irán-Contra e implicando a muchos miembros de la élite del poder de la administración Reagan, incluyendo a George H. W. Bush, Oliver North, Dewey Clarridge, John Pointdexter, Caspar Weinberger e in­cluso al joven Bill Clinton, quien por entonces era el gobernador de Arkansas.

En aquella época, los guerrilleros de extrema derecha de la Con­tra estaban tratando de derrocar al gobierno sandinista de Nicara­gua. En 1984, el Congreso estadounidense había suspendido el sumi­nistro de fondos a la resistencia nicaragüense, pero los partidarios de la línea dura de la administración Reagan y la CÍA querían conti­nuar la lucha, y rápidamente dieron con un medio obvio de conse­guir el dinero. El jefe de la CÍA en Costa Rica, Joe Fernández, sabía que el FDN (Fuerza Democrática de Nicaragua) —la Contra— nece­sitaba fondos alternativos, y que esos fondos podrían conseguirse del floreciente tráfico de drogas que se realizaba en América Central. La cocaína se obtenía en Colombia y se llevaba a Panamá, donde los cargamentos estaban protegidos por las fuerzas de defensa paname­ñas. Desde Panamá, las drogas pasaban a través de Costa Rica, don­de los envíos eran personalmente supervisados por el ministro de Seguridad Pública. Los vuelos hacia su destino final en Estados Uni­

162 dos eran controlados por el FBI y la CÍA, y el pequeño aeropuerto de Mena, en Arkansas, fue preparado como un punto de entrada encu­bierto, libre de la interferencia de la aduana estadounidense o de la Agencia de Lucha Antidroga (DEA).

Elegida por la CÍA porque la agencia consideraba Arkansas una especie de república bananera dentro de Estados Unidos —donde los políticos podían ser comprados por poco dinero—, Mena se con­virtió muy pronto en el centro estadounidense de las operaciones Irán-Contra. El entrenamiento clandestino de los guerrilleros de la Contra nicaragüense se llevaba a cabo muy cerca de allí, y las armas eran enviadas en los mismos aviones que regresaban cargados de co­caína. La pieza final de la conspiración era manejada por el crimen organizado. Se compró incluso el pequeño First National Bank de Mena para dedicarlo a operaciones de lavado del dinero procedente de la droga, eliminando así cualquier intermediario económico. La operación Irán-Contra incluso superó con creces la invasión de Bahía Cochinos en términos del extravagante elenco de personajes que se necesitaban para llevarla a cabo. Los agentes del FBI y la CÍA trabaja­ban con guerrilleros de derechas, mercenarios contratados para ope­raciones encubiertas, proveedores de armas ilegales, además de tra­ficantes de cocaína y experimentados contrabandistas de drogas con conocimientos de aviación. Barry Seal era uno de estos últimos, y es posible que fuese seleccionado porque contaba con antecedentes de haber transportado explosivos en su avión para los cubanos anticas­tristas y la reputación de ser capaz de volar con «cualquier cosa que tenga alas».

La teoría de la conspiración

Barry Seal ya estaba profundamente implicado en un juego muy pe­ligroso cuando decidió llevar a cabo su propia conspiración privada dentro de una conspiración mayor. En ese punto, las aguas de los acontecimientos mundiales se cerraron cruelmente sobre él, y todos los que lo rodeaban decidieron que representaba un riesgo demasia­do grande como para permitir que siguiera con vida.

La muerte de Barry Seal podría haber quedado como una más de las víctimas misteriosas del mundo del tráfico de drogas, si no hubiese sido porque un avión militar de carga C-123 K, con el nombre Fat Lady pintado en el morro, se estrelló en Nicaragua el 5 de octubre de 1986, seis meses después de su asesinato. El avión transportaba ar­mas y agentes de la CÍA, y la prueba demostró que el aeropuerto de origen había sido Mena. El asunto se complicó aún más por el hecho de que el Fat Lady había pertenecido al difunto Barry Seal.

Cuando los investigadores siguieron esa pista descubrieron que Seal había estado desarrollando más actividades y actuando en más bandos de los que nadie hubiera imaginado, ni siquiera sus jefes y compañeros en la conspiración. Por un lado, Seal estaba organizan­do el suministro de cocaína que en última instancia servía para fi­nanciar a la Contra, y se había convertido en un socio de confianza del jefe del cártel de Cali, Jorge Ochoa Vázquez. Por otro lado, Ochoa estaba organizando una nueva ruta de distribución de cocaína a tra­vés de Nicaragua con la ayuda de los sandinistas, algo que chocaba abiertamente con los planes de la CÍA.

Por si eso no fuese ya suficientemente complicado, Seal también era informante de la DEA, que estaba utilizando una acusación relati­vamente menor, presentada en 1984 por un tribunal de Florida por la­vado de dinero y tráfico de sustancias hipnóticas, para tenerlo contro­lado. La DEA estaba librando la guerra contra las drogas, mientras que la CÍA se encargaba de introducir la cocaína en el país. Resultó que el Fat Lady había sido entregado a Seal por la propia DEA para que pudiese documentar la complicidad de los sandinistas en el tráfico de cocaína. El avión estaba equipado con cámaras ocultas que tomaban fotografías de funcionarios del gobierno nicaragüense cargando la co­caína en el avión. De modo que Seal se encontró transportando cocaí­na para la CÍA y la Contra, al mismo tiempo que llevaba a cabo una misión de la DEA contra los sandinistas, que eran los enemigos de la Contra en la guerra civil que se libraba en Nicaragua. Tal vez Seal pen­só que podía continuar con ese juego, pero cuando la misión de la DEA se acabó y la historia estaba a punto de ser revelada ante el tribu­nal en pleno, su tapadera se derrumbó ante sus múltiples socios. Seal debió saber que no le permitirían vivir el tiempo suficiente para testi­ficar contra Ochoa y los sandinistas.

 

Conclusión

A comienzos de 1986 había un contrato de medio millón de dólares para matar a Seal, pero quién estaba realmente detrás de su muerte no deja de ser una cuestión simplemente académica. Todo el mundo, desde la CÍA hasta los cárteles de Colombia necesitaban silenciar a Seal, y probable­mente las cosas habrían continuado de ese modo si el Fat Lady no se hu­biese estrellado en Nicaragua, haciendo imposible cualquier intento de encubrimiento. En una extraña coincidencia, un lujoso Beechcraft King Air (N6308F), que en otro tiempo había pertenecido a Barry Seal, fue uti­lizado más tarde por el gobernador de Texas, George W. Bush.

Share

El asesinato de Olof Palme. ¿Conspiración o delincuencia común?

Olof Palme

El asesinato del primer ministro sueco, Sven Olof Joachim Palme, y las heridas recibidas por su esposa Lisbet durante el atentado, pusie­ron un terrible fin a la creencia generalizada de que Suecia era un país tan civilizado y ordenado que sus autoridades podían pasear tranquilamente por las calles de la capital sin necesidad de llevar guardaespaldas. Antes del asesinato de Olof Palme en 1986, la muerte más reciente de un jefe de Estado había sido el asesinato del rey Gusta­vo III en 1792.

Olof Palme, quien se había educado principalmente en Estados Unidos, era socialista declarado y una figura dominante de la políti­ca sueca. El 28 de febrero de 1986, poco antes de la medianoche, Pal­me regresaba caminando a su casa, en compañía de su esposa Lisbet, por la calle principal de Estocolmo, Sveaváge, después de haber asis­tido al cine. La pareja fue atacada por un pistolero solitario, quien efectuó dos disparos con un revólver Magnum 357. La primera bala mató a Palme y la segunda dejó herida a Lisbet; el asesino escapó a pie. Christer Pettersson, un ladrón de poca monta y alcohólico, fue arrestado en diciembre de 1988, juzgado y condenado por el asesina­to de Palme, pero más tarde apeló y fue absuelto. A finales de la dé­cada de 1990, después de que aparecieran nuevas pruebas en su con­tra, el fiscal general Klas Bergenstrand solicitó que se realizara un nuevo juicio, pero en mayo de 1998 la Corte Suprema de Suecia re­chazó la demanda. Aunque la policía nunca encontró el arma homi­cida, Pettersson fue señalado en una rueda de reconocimiento por Lisbet Palme, pero la corte de apelaciones puso en duda su testimo­nio. Pettersson incluso recibió cincuenta mil dólares como compen­sación por el tiempo que había pasado en prisión.

A pesar de haber sido declarado inocente, el inestable Pettersson confesó haber dispa­rado a Palme durante una entrevista concedida al escritor sueco Gert Fylking, en 2001: «Por supuesto que fui yo quien le disparó, pero nunca podrán cogerme por ello. El arma desapareció». Más tarde se retractó de estas palabras y dijo que nunca había estado implicado en el asesinato de Palme. Una vasta caza del hombre, una recompensa de 8,6 millones de dólares y más de catorce mil pistas no han conse­guido dar con otro sospechoso.

Teorías de la conspiración

El asesinato de Olof Palme permanece sin resolver, pero ha generado toda una serie de teorías de la conspiración que culpan a medio mundo, desde militantes kurdos hasta agentes de derechas de la po­licía sueca. La dificultad reside en el hecho de que Palme estaba tan decididamente no alineado que resulta complicado aislar a un único enemigo político.

Olof Palme era una figura política muy controvertida y con opinio­nes muy arraigadas. Criticó a Estados Unidos por su intervención en la guerra de Vietnam y su política en América Central, y a la Unión Soviética por la invasión de Afganistán; luchó contra la proliferación nuclear y condenó abiertamente la política del apartheid practicada por el gobierno de Sudáfrica.

Las mayores sospechas han recaído siempre en el gobierno pre­apartheid sudafricano, y el reciente testimonio de ex agentes de la policía secreta de aquel país ante la Comisión de la Verdad y la Re­conciliación parece añadir credibilidad a estas sospechas. Dirk Coetzee, supuestamente un oficial de alto rango de la unidad de homicidios de la policía, afirmó que el asesinato de Palme fue parte de una operación, llamada «Long Reach» (Largo alcance), llevada a cabo por una unidad de la policía secreta sudafricana dirigida por Craig Williamson. Éste reconoció que estuvo implicado en otros tres asesinatos, pero niega cualquier participación en el de Palme. Según la agencia de noticias sueca TT, ochenta o noventa agentes sudafricanos participaron en la planificación del asesinato y se llevó a cabo con la connivencia tácita de la CÍA, mientras la adminis­tración Reagan y el gobierno de Margaret Thatcher harían la vista gorda.

 

Conclusión:

A falta de pruebas concluyentes, Petersson carecía de móviles para el crimen. Por nuestra parte, aunque no podamos determinar si son creíbles las líneas que conducen a los servicios secretos surafricanos, nos inclinamos a pensar que se trató de una conspiración aún no ha aclarada. La muerte de un político enfrentado a la vez con tantos y tan poderosos países no parece probable que sea casual. Sin embargo, tampoco se puede asegurar declaradamente otra cosa.

Share

El asesinato de Mahatma Gandhi. ¿Una conspiración?

Mohandas Karamchand Gandhi

Resulta una tremenda  ironía  que el más famoso y efi­caz defensor del cambio político no violento en el siglo xx —y tal vez de toda la historia de la humanidad— cayese abatido por las balas de un asesino. O quizás no tan irónico, sino perfectamente comprensible conociendo la naturaleza humana.

Desde su asesinato a manos de un fanático indio en 1948, Mohan­das Karamchand Gandhi ha sido elevado a una especie de santidad. Su modelo de satyagraha, de protesta no violenta, a través de una tác­tica que incluía la resistencia pasiva y la huelga de hambre, consi­guió poner fin a la dominación colonial británica en la India, consi­derada alguna vez como la «joya de la corona» del Imperio británico. Gandhi inspiró movimientos de protesta en todo el mundo y tam­bién a generaciones de activistas democráticos y antirracistas, inclu­yendo a Martin Luther King y Nelson Mándela.

Descendiente de una familia burguesa co­merciante, Ghandi entró en la Universidad de Londres a los diecinueve años para estudiar Derecho. Después de ser admitido en el cuerpo de abogados británico, una firma india lo envió a Sudáfri­ca, donde protestó por la discriminación legal y racial que sufrían los indios en ese país; fue arrestado cuando encabezaba una marcha de mineros indios.

Durante la primera guerra mundial, Gandhi regresó a la India, donde se unió al Congreso Nacional Indio y al movimiento por la in­dependencia. En las décadas de 1920 y 1930 atrajo la atención del mundo por su uso del ayuno y la desobediencia civil como formas de protesta, y por su participación en incidentes como la Marcha Dandi de 1930, cuando dirigió a miles de indios hasta el mar para que reco­giesen su propia sal en lugar de pagar el impuesto británico a ese condimento.

Sobre el impuesto de la sal habría mucho que hablar, pero en resumen se trata de prohibir a los indios que recojan o extraigan su propia sal para poder cobrarla a precios realmente abusivos y recaudar así un impuesto del que nadie podría librarse. Por ello, el hecho de extraer sal del mar io de cualquier yacimiento era considerado un delito gravísimo de contrabando y evasión de impuestos, lo que dejaba a lso más humildes expuestos a toda clase de enfermedades.

Una vez acabada la segunda guerra mundial, y después de la retirada británica de la India, Gandhi respondió a los sangrien­tos enfrentamientos entre indios y musulmanes amenazando con iniciar una huelga de hambre total a menos que cesase la violencia. Gandhi se oponía de forma terminante a cualquier plan que contem­plase la separación de la India en dos países. Sin embargo, el plan fue adoptado finalmente y se crearon una India seglar, pero de mayoría hindú, y un Pakistán islámico. El día de la transmisión de poderes, Gandhi no lo celebró, sino que lo vivió como un duelo.

La teoría de la conspiración sobre su muerte

La división de la India también sería responsable, indirectamente, de la muerte de Gandhi, ya que tanto su asesino, Nathu Ram Godse, como Madan Lal, quien había intentado matar a Gandhi con una bomba diez días antes, pertenecían al mismo grupo indio de dere­chas y clase alta que se oponía violentamente a la entrega de un Esta­do separado a los musulmanes y que, irracionalmente, culpaba de ello al propio Gandhi. De hecho, más que culparlo pro promover este desmán, lo culpaban por no haber hecho nada efectivo para evitarlo, lo que desde su punto de vista lo hacía responsable de la división por haberla consentido.

La bomba de Lal estalló en Birla House, en Nueva Delhi, donde Gandhi estaba presidiendo una reunión para orar, pero éste no se enteró de la explosión; Madan Lal fracasó en su intento de asesinato. Godse, el otro conspirador, acudió a otra de las reuniones convo­cadas por Gandhi para orar en la tarde del 30 de enero. Después de haber saludado al Mahatma, Godse extrajo una pistola semiauto­mática de entre sus ropas y, delante de cientos de testigos, disparó tres veces. Gandhi se desplomó inmediatamente pronunciando las palabras He Rama («Oh, Dios»). Godse fue juzgado, condenado y eje­cutado.

Conclusión:

Se trata efectivamente de una conspiración, pero no hay prueba alguna de participación exterior en este atentado. De hecho, no había particular interés para ello, desde nuestro punto de vista, ni en soviéticos ni en americanos. Los únicos posibles sospechosos serían los británicos y por simple venganza, pero no  hay prueba alguna de ello, ni indicios siquiera.

Se trata, pues, de una conjura política interior.

 

Share

El asesinato de Patrice Lumumba, o cómo destruir un país matando a un hombre

PATRICE LUMUMBA Nacido en 1925, Onalua, Congo belga Fallecido en 1961, Jadotville, provincia de Katanga. Era primer ministro de la República Democrática del Congo

Se trata de uno de estos casos realmente asquerosos en los que las sospechas recayeron sobre los interesados en mantener al país bajo control apartando del poder cualquier intento de modernización que pudiese estorbar los intereses de las compañías occidentales.

El 17 de enero de 1961, Patrice Emery Lumumba, el primer y único primer ministro elegido democráticamente en el Congo, fue asesinado seis meses des­pués de haber asumido su cargo.

Hábil negociador y hombra carismático, Lumumba había sido uno de los fundadores del Movimiento Nacional Congoleño, el MNC, y había sido elegido primer ministro del Congo después de las elecciones ce­lebradas en junio de 1960. En principio se esperaba de él que siguiese los dictados de las potencia occidentales, pero al comprobaerse que esto no iba a ser tan fácil sobrevino el asesinato, o esa es la teoría conspirativa más habitual.

Una vez acabada la segunda guerra mundial, las potencias europeas no estaban dispuestas a re­nunciar tan fácilmente a sus colonias. Durante la celebración del Día de la Independencia, el 30 de junio, Lumumba pronunció un discur­so denunciando las atrocidades cometidas por los belgas en el país. La colonización belga del Congo es posiblemente una de las más crueles, explotadoras y sanguinarias que se han ejercido a lo largo de los siglos, superando por mucha diferencia a cualquier atrocidad que hayan podido cometer españoles, franceses, o incluso británico. Sólo los holandeses pueden competir en este aspecto con los belgas. Recomendamos encarecidamente al lector que se informe un poco sobre lo que fue la terrible y casi desconocida colonización belga de El Congo.

Desde el momento en que se pronunció este discurso, Bélgica, incitada y apoyada por la CÍA —que temía que Lumumba virase hacia el comunismo—, hizo todo lo posi­ble para socavar su poder. A los pocos días el ejército se sublevó. La provincia de Katanga, en el sur del país, rica en yacimientos minera­les, se declaró independiente bajo Moishe Tsombe, un antiguo ene­migo de Lumumba, con la colaboración de las compañías mineras belgas, que pagaron mercenarios para apoyar esta insurrección.

Sin el cobre, el oro y el uranio de Katanga, la economía del Congo estaba arrumada. Finalmente, Lumumba fue arrestado des­pués de un golpe de Estado encabezado por el coronel Joseph Mobu­tu, nuevamente con la inapreciable ayuda de la CÍA. De lo que fue Mobutu sabemos ya de sobra como para entrar en detalles.

Lumumba fue trasladado de prisión en prisión y tratado brutalmente ante las cá­maras de televisión. Se convirtió en una causa célebre en el mundo y la URSS exigió su liberación en las Naciones Unidas, pero la CÍA de­cidió acabar con aquella situación embarazosa. Lumumba y sus compañeros detenidos, Maurice Mpolo y Joseph Okito, fueron fusi­lados por un pelotón de soldados katangueses en presencia de Tsombe.

Conclusión:

Aunque algunos afirman que la participación occidental en el asunto fue menor, y que se trató de una más de las cien mil guerras civiles africanas entre distintos grupos de poder, tribales, económicos, etc., nos parece demostrado que esta conspiración existió realmente y que efectivamente el derrocamiento y muerte de Lumumba fue instigado por una conspiración exterior.

Share

El extraño caso de la Torre 7, o el demonio que se esconde en los detalles.

La Torre 7

Este es uno de esos artículos que resulta difícil escribir ateniéndose al espíritu de esta web. Nuestro objetivo es buscar la máxima objetividad, tratando los datos disponibles como si no supiésemos nada de nada y viniéramos de otro planeta o nos acabásemos de despertar de un largo sueño. Con ese método, resulta que muy pocas conspiraciones tienen alguna base sólida, la mayoría porque son inventos de ficción, y otras porque su propia naturaleza de conspiraciones mantiene ocultos los datos que podrían demostrarlas.

En el caso de la Torre 7 nos vamos a limitar a ofrecer los datos y testimonios disponibles y a redactar una conclusión lo más aséptica de que seamos capaces, y aún así tememos vernos influidos de algún modo o por la fuerza de los datos oficiales o por la sugestión de la desconfianza. Como siempre, pedimos a nuestros lectores que traten de razonar por sí mismos y lleguen a sus propias conclusiones.

Los atentados del 11 de Septiembre contra el World Trade Center de Nueva York han dejado siempre algunas dudas en el aire, aunque la mayor parte de ellas son simples ficciones sensacionalistas inventadas por la prensa amarilla para vender más periódicos, o por autores de libros dudosos que pretendían capitalizar la desconfianza que el gobierno Norteamericano genera en más de medio mundo.

El hecho es que además de las torres gemelas, los atentados del World Trade Center produjeron el desplome de varios edificios aledaños más. Uno de ellos, fue la Torre 7.

En el piso 23 de la Torre 7 estaba instalado desde junio de 1999 el centro de comando de emergencias para la respuesta a cualquier ataque terrorista. Entre los otros ocupantes de este edificio crítico estaban también los siguientes:

 

-La  Securities & Exchange Commission ( que es en EEUU lo que en España sería la Comisión Nacional del Mercado de Valores). En aquellos momentos investigaba importantísimos casos de corrupción en torno a fraudes como Enron.

-El Búnker de emergencia de la alcaldía, y el servicio de emergencia ante ataques terroristas. (Mayor’s Office of Emergency Mgmt).

-Las oficinas del Servicio Secreto de los Estados Unidos ( U.S.S.S.  Un servicio distinto de la CIA)

Así las cosas, Andreas von Bülow, miembro del gabinete de Helmut Schmidt y miembro del Parlamento Alemán y antiguo ministro de defensa alemán, afirmó claramente y sin ambigüedades en una entrevista radofónica con Alex Jones el 20 de abril de 2006, que la Torre 7 fue utilizada como centro de comando para ejecutar los ataques contra las torres gemelas, demoliendo después esta torre para eliminar toda evidencia. Según Von Bülow, su experiencia le permite afirmar que es la clase de trabajo que podría hacerse desde dentro, y más y teniendo un edficio próximo para el control, tanto de los aviones como de los explosivos.

La Torre 7 era, por tanto, según von Bülow, un lugar ideal para controlar remotamente los aviones. Según su hipótesis hubo dos procedimientos. Uno fue el vuelo de los aviones y el segundo las explosiones.

El colapso de la Torre 7  se puede ver en varios vídeos de aquel mismo día, y cómo se hunde de un particular modo sin mayores causas aparentes.

Colapso de la Torre 7. Video

 

Al final de este artículo ofrecemos un video de Youtube sobre el mismo tema, aunque no es de nuestro gusto ya que está comentado y, por tanto, nos parece sesgado.

Estos son otros tres enlaces a la grabación del desplome, obtenidos en Wikipedia.:

En cuanto a la investigación oficial sobre las causas del derrumbe de la torre 7, en agosto de 2008, el NIST hizo público un estudio que explica los motivos del colapso del edificio 7. Sus conclusiones informan de que los incendios interiores, especialmente en los pisos 7 a 9 y 11 a 13, que ardieron de forma descontrolada, fueron la causa principal del derrumbe.

Los daños estructurales producidos por los escombros que caían de las torres se consideran irrelevante.

El NIST no encontró evidencias del uso de explosivos durante su estudio, y aseguran que la explosión más pequeña capaz de inutilizar la columna crítica habría producido un “nivel de sonido entre 130 y 140 decibelios a una distancia de ochocientos metros, lo que nunca llegó a producirse.”

Conclusión:

 

Los datos objetivos no permiten determinar con toda claridad las razones del derrumbamiento de este edificio. La naturaleza de las instituciones que albergaba obliga a pensar que contaba con medidas de seguridad internas que dificultasen un colapso tan completo por el incendio de algunas plantas. No obstante, desconocemos cuales eran estas medidas de seguridad, aunque damos por hecho que existían, dada la necesidad de cumplir la normativa de edificios públicos.

Las declaraciones del ex ministro alemán Von Bülow sobre el uso de este edificio como centro de control para organizar y ejecutar los atentados carecen de toda prueba y las tenemos que desechar por infundadas.

La experiencia, a la vita de otros incendios en edificios similares, nos induce a pensar que no se hunden de ese modo por el incendio de varias  plantas, pero no hay pruebas objetivas de que el colapso se debiera a otras causas.

El hecho de que el colapso de este edificio supusiera la desaparición de cientos de expedientes sobre corrupción en Wall Street tenemos que considerarla una casualidad tremendamente favorable para los intereses de los corruptos. Las tremendas casualidades que favorecen tremendamente a los poderosos nos parecen siempre muy sospechosas, pero no hay otras pruebas objetivas.

Apéndice:

Un vídeo de Youtube en que se dan algunas explicaciones con imágenes combinadas. Por nuestra parte, y dado el exceso de opiniones que se vierten en él, lo ponemos en cuarentena. Lo ofrecemos, no obstante, como un punto de vista más sobre el asunto.

Share

El inquietante ataque con ántrax del año 2001

Un de las cartas

Corría el año 2001 y después de los atentados de las torres gemelas, la neurosis colectiva no había sido aún suficientemente explotada por el gobierno norteamericano, así que alguien decidió dar una vuelta más de tuerca para disolver las dudas de los últimos reticentes. Esta conspiración, como la anterior, no pertenece al campo de las conjeturas, sino que fue posteriormente comprobada por una investigación oficial. Pasamos a detallarla con la ayuda de la Wikipedia y otras fuentes:

Los ataques con ántrax en 2001 en los Estados Unidos, también conocidos como Amerithrax por el nombre dado al caso por el FBI, ocurrieron en el curso de varias semanas comenzando el 18 de septiembre de 2001.  Las cartas que contenían esporas de ántrax (conocido también en España como carbunco) fueron enviadas a varias oficinas de medios de información (ABC News, CBS News, NBC News, New York Post y National Enquirer) y a dos senadores demócratas de los Estados Unidos (Tom Daschle y Patrick Leahy), en Nueva York, Boca Raton y Washington, D.C.. El resultado fue un total de 22 personas infectadas, de las cuales murieron 5.  El crimen aún no ha sido resuelto.

En agosto de 2008 Un juez federal estadounidense levantó el secreto sumarial de documentos relacionados con la investigación de los ataques.

Ivins, un reputado científico que trabajó durante 18 años en el desarrollo de vacunas contra el ántrax en el laboratorio militar del ejército de Fort Detrick, en el estado de Maryland, falleció la semana pasada a raíz de una sobredosis de varios analgésicos.

El biólogo estaba siendo investigado desde hace más de un año y había recibido la notificación de que el Departamento de Justicia estaba a punto de iniciar una investigación contra él por asesinato.

Los ataques con ántrax tuvieron lugar en dos olas.

La primera serie de cartas con ántrax tenía un sello postal de Trenton (Nueva Jersey) fechado el 18 de septiembre de 2001, exactamente una semana después de los Atentados del 11 de septiembre de 2001. Se cree que cinco cartas habían sido enviadas, hasta ese momento, a ABC News, CBS News, NBC News y el New York Post, todos localizados en Nueva York; y al National Enquirer de la editorial American Media, Inc. (AMI) en Boca Ratón (Florida).1 Robert Stevens, la primera persona que murió por estos correos, trabajaba en un tabloide llamado Sun, también publicado por AMI. Solamente se encontraron las cartas del New York Post y de NBC News; la existencia de las otras tres cartas se infiere por personas en ABC, CBS y AMI que fueron infectadas con ántrax. Los científicos que examinaron el ántrax de la carta del New York Post dijeron que parecía un material marrón granular y áspero, parecido a la comida para perros.

Otras dos cartas con ántrax, con el mismo sello postal de Trenton, estaban fechadas 9 de octubre, tres semanas después del primer envío. Las cartas estaban dirigidas a dos senadores demócratas: Tom Daschle de Dakota del Sur y Patrick Leahy de Vermont. En ese entonces, Daschle era el líder de la mayoría del Senado y Leahy era el Presidente del Comité judicial del Senado. Ambos eran identificados en los medios de comunicación masiva, por presentar reservas a la Ley Patriótica propuesta debido a la preocupación de que algunas partes de ella pudieran violar las libertades civiles. La carta dirigida a Daschle fue abierta por un ayudante el 15 de octubre y el servicio postal del gobierno fue cerrado. La carta de Leahy aún sin abrir fue descubierta en un maletín de correo el 16 de noviembre. La carta de Leahy había sido mal dirigida al anexo postal del Departamento de Estado en Sterling (Virginia) debido a un código postal mal leído; un trabajador postal allí, David Hose, se infectó con el ántrax al inhalarlo.

Más potente que las primeras cartas con ántrax, el material en las cartas del Senado era un polvo seco altamente refinado que consistía en alrededor de un gramo de esporas casi puras. Barbara Hatch Rosenberg, una bióloga molecular e investigadora en la Universidad del Estado de Nueva York, describió el material como ántrax “armado” o “con grado de arma” durante una entrevista en 2002. Sin embargo, en 2006, el Washington Post informó que el FBI no cree ya que el ántrax hubiera sido convertido en arma.

Al menos 22 personas desarrollaron infecciones por el ántrax, once de ellas por la variedad de inhalación que es potencialmente letal. Cinco murieron por inhalación de ántarx: Stevens; dos empleados de la instalación postal de Brentwood en Washington, D.C., Thomas Morris Jr. Y Joseph Curseen; y otros dos cuya fuente de exposición a la bacteria es todavía desconocida: Kathy Nguyen, una inmigrante vietnamita residente en el distrito del Bronx que trabajaba en Nueva York, y Ottilie Lundgren, una viuda de 94 años de edad de Oxford, Connecticut, quien fue la última víctima conocida.

Los ataques con ántrax de 2001 han sido comparados a los ataques de Theodore Kaczynski, también conocido como

, que tuvieron lugar de 1978 a 1995.
Se cree que las cartas con ántrax fueron enviadas desde Princeton (Nueva Jersey). En agosto de 2002, los investigadores encontraron esporas de ántrax en un buzón de correo en una calle Nassau cerca al campus de la Universidad de Princeton. Alrededor de 600 buzones postales que podían haber sido usadas para enviar las cartas fueron examinados para buscar restos de ántrax. El buzón de la calle Nassau fue el único en dar positivo.

USAMRIID de Fort Detrick, ha sido el principal consultor del FBI en los aspectos científicos de los Ataques con ántrax en 2001, los cuales infectaron a 22 personas y asesinaron a 5.7 Aún cuando fueron los asesores científicos de la investigación, muy pronto se convertirían en los posibles culpables para el FBI (vea Steven Hatfill). En Julio de 2008, Bruce Ivins,un investigador estrella en biodefensa del USAMRIID se suicidó justo antes de que el FBI lo encausara por los atentados. El científico había sido notificado de procesamiento judicial. La identificación de Ivins por el FBI en Agosto de 2008 como el perpetrador de los ataques de Anthrax sigue siendo controvertida, ya que su aceptación incluye al gobierno en la culpabilidad. Sin embargo las preparaciones de anthrax usadas en los ataques son de diferentes grados, todo el material deriva de la misma cepa conocida como Cepa Ames, la cual fue desarrollada por USAMRIID. La cepa Ames fue distribuida en 15 laboratorios de guerra biológica en Estados Unidos y al menos 6 fuera de Estados Unidos. En Agosto de 2008, Estados Unidos declaró oficialmente culpable de los ataques de Anthrax del 2001 a Bruce Ivins, empleado de Fort Detrick.

 

CONCLUSIÓN:

El material utilizado procedía de fuentes gubernamentales, pero es imposible concluir racionalmente que el Gobierno o alguno de sus departamentos estuviese involucrado en este acto, que pudo ser perfectamente planeado y ejecutado pro un individuo con tendencias criminales por sus propias razones. No se ha demostrado vinculación alguna entre los hechos y una acción secreta gubernamental parafavorecer entre la opinión pública una respuesta violenta en la lucha contra el terrorismo que acababa de empezar. Todo lo que se afirme en ese sentido son únicamente dudas y desconfianzas, razonables, pero sin fundamento probado.

Los hechos existieron efectivamente y son parte efectiva de una conspiración delictiva, pero ni siquiera se logró demostrar judicialmente la culpabilidad del sospechoso.

Es en este punto, tratándose de un crimen sin resolver, cuando hay que dejar espacio para las distintas tesis que conduzcan en algún momento a la resolución del caso.

Share

¿Qué fue la Operación Gladio? Guerra sucia contra el comunismo en Occidente.

Escudo de Gladio

La Operación Gladio fue una red clandestina secreta anticomunista que operó en Italia durante la pasada Guerra Fría. Su mando y organización estaba vinculado a la OTAN y a su financiación contribuyó la Agencia Central de Inteligencia  estadounidense .

Su principal objetivo era intentar hacer frente a una eventual invasión soviética den Italia, aunque como ese hipótesis no se consideraba probable, su onjetivo real era la erosión del poder comunista en el país.

Su lema en latín era Silendo libertatem servo, el cual significa “En silencio, sirvo a la libertad”. Aunque Gladio específicamente se refiere a la rama italiana de dicho entramado clandestino, en general también se suele utilizar ese nombre para referirse a las ramificaciones de la OTAN similares que operaron en otros países de Europa Occidental, con fines similares.

Según el autor suizo Daniele Ganser, estuvo involucrada en actos terroristas1 durante los denominados “años de plomo” anni di piombo italianos de la década de 1970, en medio de la llamada “estrategia de tensión” (strategia della tensione). Ésta última habría estado concebida para facilitar la llegada de un supuesto eventual régimen autoritario derechista neofascista para hacer frente a un eventual gobierno del entonces poderoso Partido Comunista Italiano (Como indicador del importante ascenso que había llegado a experimentar éste último, en las elecciones parlamentarias de junio de 1976 el PCI obtuvo un 34% del total de sufragios).

El aumento del poder político comunista en Italia hizo temer a la OTAN por la fidelidad de este país a la Alianza, y como quiera que el momento era de fuerte confrontaciuónd e bloques, se consideró necesario atacar a la organización comunista en Italia, considerada como una quinta columna del Pacto de Varsovia más que como un partido democrático legítimo.

La Operación Gladio fue ideada después de la Segunda Guerra Mundial por la CIA y el MI6, tenía como objetivo prepararse ante una eventual invasión soviética de Europa Occidental por medio de fuerzas armadas paramilitares secretas de élite dispuestas en diversos países capitalistas de democracia liberal o “burguesa”.  Éstos últimos poseían contingentes secretos, generalmente sin el conocimiento del gobierno correspondiente, aunque sí con su consentimiento.  Muchos nazis derrotados tras la Segunda Guerra Mundial fueron miembros de Gladio, que aceptaba solamente a “gente segura”, es decir, militantes nacional-socialistas alejados del conservadurismo moderado y de la izquierda; librándose también de esta manera de juicios de guerra y en muchos casos manteniendo un alto nivel de vida.

La Operación Gladio fue desvelada y puesta en conocimiento público el 24 de octubre de 1990 – ya sobre el fin de la Guerra Fría- por Giulio Andreotti, entonces Presidente del Consejo de los Ministros de Italia, por lo que ern este caso no cabe hablar de hipotesis conspirativas, sino de una Operación Secreta perfectamente comprobada.

Tanto este país como Bélgica,Suiza y Turquia desarrollaron investigaciones parlamentarias para esclarecer su trama y sus consecuencias.

La trama expuesta fue condenada por el Parlamento Europeo en resolución del 22 de noviembre de 1990.

Nadie resultó condenado por estos hechos, no se siguieron las investigaciones y se desconoce su situación actual.

Actividades

Sus actividades consistían básicamente en atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos (marxistas, anarquistas, nacionalistas, etc.) que podían tener apoyo social, y romper la hegemonía de los partidos políticos y grupos de poder tradicionalmente hegemónicos de los distintos países que no pertenecían al Pacto de Varsovia, la alianza militar conformada por los países socialistas del antiguo Bloque del Este.

Además de prepararse ante una posible invasión, estas fuerzas de retaguardia han sido utilizadas por la CIA para influir en la política de algunos de estos países. Un caso singular fue la implicación de Licio Gelli, jefe de la logia Propaganda Due (P2), Stefano Delle Chiaie también involucrado en la Operación Cóndor (más conocido como “Plan Cóndor”), o Vincenzo Vinciguerra en la “estrategia de la tensión” en Italia.

También en Italia, las masacres de Peteano (1972), de la Piazza Fontana (1969), de la estación de trenes de Bolonia (1980), y el golpe fallido “Golpe Borghese” (1970) han sido atribuidas a Gladio. El asesinato del Primer Ministro Aldo Moro, llevado a cabo por las Brigadas Rojas (Brigate Rosse) en 1978, también se ha vinculado a la oposición de Gladio a su política de “compromiso histórico” (compromesso storico) entre el PCI de Enrico Berlinguer y la Democracia Cristiana. La investigación se tiñó de sospecha por la estrategia ocultista del Estado. De hecho, el juez Felice Casson manifestó que descubrió la existencia de Gladio leyendo las cartas que Aldo Moro mandó desde su lugar de detención. Un informe parlamentario de 2000 hecho por El Olivo concluía que: la estrategia de la tensión tenía como objetivo impedir al PCI, y en menor medida al PSI, acceder al poder ejecutivo.

En Grecia, las fuerzas de Gladio estuvieron involucrados en el denominado régimen de los coroneles que gobernó el país a partir del golpe de estado de 1967 y hasta 1974.

En Turquía, la Contraguerrilla (en inglés Counter Guerilla, literalmente “contra guerrillero”), nombre de la rama turca de Gladio, se relacionó con la masacre de la plaza de Taksim, en 1977 en Estambul, y también con el golpe militar de 1980(apoyado y financiado por la CIA).

Durante las decadas de los 70,80 y 90 la “Contraguerrilla” se infiltro en diferentes cuerpos de seguridad del estado para crear una extrema rivalidad entre ellos con el objetivo de desestabilizar el pais.Hay hechos documentados que muestran que en varias ocasiones los cuerpos especiales de la policia(la mayoria formados por miembros de la Contraguerrilla) llegaron a enfrentarse con otros grupos paramilitares (formados por otra rama de la Contraguerrilla y cuales supuestamente trabajaban para el servicio de inteligencia Turco (MIT) y tambien para el ejercito Turco participando en operaciones secretas contra el grupo terrorista Armenio ASALA,el grupo separatista Kurdo PKK y otros grupos islamistas radicales-algunos relacionados con Al Qaeda).La mayoria de estos enfrentamientos entre Contraguerrilleros fueron realizados para demostrar la superioridad de un grupo sobre el otro(una clara lucha de poder) y al mismo tiempo tambien para desestabilizar el orden publico en Turquia(que fue una de las principales razones que acabo causando el golpe de estado en 1980).Las operaciones ejecutadas por la Contraguerrilla turca (incluido el asesinato en 1988 en Atenas de Agop Agopyan-Lider del grupo terrorista Armenio ASALA,el fallido golpe de estado en Azerbaiyan-supuestamente planeado por la CIA y varias operaciones efectuadas en el norte de Irak y en Siria contra los lideres del grupo separatista Kurdo PKK)eran actos ilegales pero tenian el consentimiento del gobierno turco.Por otro lado,la rivalidad entre estos grupos formados por la propia Contraguerrilla era de tal magnitud que se llegaron a crear enemistades entre los diferentes cuerpos de seguridad del estado.Varios secuestros,asesinatos(como los de los periodistas de izquierdas Ugur Mumcu,Abdi Ipekci,Cetin Emec,el del conocido empresario Ozdemir Sabanci y el del comandante del ejercito de tierra Esref Bitlis) y otros atentados terroristas ocurridos en Turquia durante los años 70,80 y 90 se atribuyen a la Contraguerrilla.

Uno de los miembros mundialmente mas conocidos de la Contraguerrilla por el intento de asesinato del Papa Juan Pablo II (en 1981) es Mehmet Ali Agca.La Contraguerrilla en Turquia fue descubierta y expuesta despues de un accidente ocurrido en Susurluk,Balikesir(la noche del 3 de noviembre de 1996) cuando viajaban en el mismo coche Abdullah Catli(un miembro de la Contraguerrilla que actuaba como mercenario y traficante de armas y drogas buscado por la Interpol),Huseyin Kocadag(ex-director adjunto del cuerpo de policia de Estambul) y Sedat Bucak(un diputado del parlamento Turco en esa epoca).Abdullah Catli y Huseyin Kocadag fallecieron en el acto.El unico superviviente fue Sedat Bucak quien permanecio hospitalizado durante meses.Despues de este accidente se empezo a investigar esta organizacion y sus actividades criminales.

Las investigaciones vinculadas con la Contraguerrilla en Turquia continuan a dia de hoy(2011).

Se llego a descubrir que la Contraguerrilla fue una organizacion muy compleja con muchos miembros entre cuales se encontraban agentes de policia,miembros de las fuerzas especiales,militares,politicos,empresarios,periodistas y tambien algunos miembros conocidos de la mafia Turca como Alaattin Cakici,Dundar Kilic,Omer Lutfi Topal,Tarik Umit y Sedat Peker.

En España, miembros de la rama italiana de la operación Gladio participaron en los crímenes de Montejurra durante la Transición. Estuvieron profundamente infiltrados en los mecanismos de la España franquista y del conjunto de la Transición.

Igualmente algunos autores indican que el Caso Scala (montaje policial-judicial desatado contra las organizaciones anarquistas españolas) en enero de 1978, y varios atentados efectuados por los grupos ultraderechistas, fueron también apoyados, cuando no orquestados por “Gladio”.

En Argentina, José López Rega, fundador de la Triple A, Raúl Alberto Lastiri y varios miembros de la junta militar de Jorge Rafael Videla eran miembros de P2, entre ellos, Emilio Eduardo Massera. Licio Gelli decía frecuentemente que tenía vínculos importantes con Argentina, especialmente con Juan Domingo Perón.

En Mozambique el jefe de la organización marxista FRELIMO (Frente de Liberación Mozambiqueño), Eduardo Mondlane, fue asesinado por Aginter Press, el brazo portugués de Gladio.

En Francia la Organisation de l’Armée Secrète (OAS) fue creada por miembros del equivalente local de Gladio.

En Bélgica las masacres de Brabante (en la década de 1980) fueron atribuidos al brazo belga de Gladio.

En la antigua Alemania Occidental (RFA) la red fue constituida primero por Reinhard Gehlen, que era jefe de los servicios secretos alemanes, ya anteriormente involucrado en ODESSA, la organización que proporcionaba refugio a nazis retirados. El acto terrorista del Oktoberfest, en 1980 en Múnich, fue protagonizado por agentes vinculados a Gladio.

CONCLUSIÓN:

Aunque se ha citado una larga lista de actividades que se atribuyen a esta organización, no todos pueden considerarse probados ni relacionados con la Operación Gladio. El terrorismo de extrema derecha tiene amplias y complejas ramificaciones y no puede entenderse, necesariamente, que sus actos hayan sido coordinados por la OTAN o los servicios de inteligencia Occidentales. Por tanto, y a nuestro juicio, el único caso demostrado de creación y utilización de una red paramilitar para lucha política fue el de Italia y los países que investigaron estos hechos mediante comisión paralamentaria.

El resto, en especial la ramificación oriental, puede pertenecer a otra red o a otra operación, o incluso constituir hechos aislados en algunas ocasiones.

 

Este artículo está basado en el que aparece en Wikipedia, reelaborado por esta web.

Otros enlaces sobre el asunto:

-En la Vanguardia

-En Otros medios

 

Share

300x260 [Site Wide - Sidebar]

© 2017 Conspiración. All Rights Reserved. Log in - Designed by Gabfire Themes