Temas dudosos | Conspiración
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Mary Celeste: el barco abandonado que navegaba a toda vela.

El barco, cuando aún se llamaba Amazon

Dentro del apasionante mundo de la historia naval, hay un caso que sigue despertando pasiones: se trata de la desaparición de toda la tripulación del Mary Celeste, un barco mercante. Este hecho se ha atribuido a múltiples causas, generando diversas teorías conspirativas, la mayor parte de ellas sin ningún fundamento, y a veces ni siquiera interés literario. La mejor historia, a nuestro juicio, que se puede contar de este barco, es la que realmente sucedió, y eso vamos a intentar.

El Mary Celeste fue un bergantín botado en Nueva Escocia en 1861. Su fama como buque fantasma proviene de que fue encontrado navegando a toda vela, sin tripulación a bordo, y rumbo a Gibraltar. Por supuesto, de ahí  poder afirmar que lo gobernaban los muertos hay un largo trecho, pero esta situación espoleó la imaginación de los escritores de la época.

El Mary Celeste tenía  de 31 metros de eslora y 282 toneladas de desplazamiento. En el momento de su botadura, en 1861 fue bautizado con el nombre de Amazon en la Isla Spencer en Nueva Escocia, Canadá, donde se hallaban los astilleros en que fue construido.

Antes del suceso que le hizo famoso, algunos opinaban ya que se trataba de un barco con mala suerte, puers el primer capitán al que se encargó su gobierno murió ahogado antes incluso de tomar el mando de la nave. El segundo capitán que se nombró para su mando, murió también ahogado en el viaje inaugural. Después de estos lamentables incidentes, el barco navegó sin novedad durante seis años hasta que en 1867 sufrió un accidente, común por lo demás, en el que quedó embarrancado en tierra debido a una fuerte tormenta, en la bahía de Glace, Nueva Escocia.  Tras su reflotamiento, fue vendido a un armador norteamericano, que le cambió el nombre de Amazon para llamarlo Mary Celeste y ponerlo de nuevo en servicio en 1869.

Nuevamente navegó sin novedad hasta diciembre de 1872, fecha en la que apareció sin ningún tripulante, creando uno d elos misterios marítimos más comentados de su tiempo.

Estos son los hechos, que recopilamos con la ayuda de Wikipedia y otras fuentes:

El 5 de noviembre de 1872, el Mary Celste zarpó con el capitán Benjamín S. Briggs al mando, desde el puerto de Nueva York. La tripulación consistía en siete hombres, y en el barco viajaban además la esposa y una hija de dos años del propio capitán. Declararon una carga de 1701 barriles de alcohol industrial y su destino final se hallaba en Génova.

Del viaje no se supo nada más ni se recibieron alarmas de ningún tipos hasta que a las tres de la tarde del 5 de diciembre, el Dei Gratia, otro barco que viajaba de Nueva York a Gibraltar saluda al Mary Celeste por se conocidos los capitanes de ambos barcos.

El capitán del Dei Gratia, David Reed Morehouse, no recibió respuesta y al cvomprobar que no había nadie en cubierta tenmió lo peor y dio orden de acercarse al Mary Celeste. Al abordar el bergantín no encontraron a ninguno de los tripulantes ni a la familia Briggs. La ropa de unos y otros estaba ordenada en sus respectivos cajones, pero no encontraron el bote salvavidas, el sextante, el cronómetro ni la bitácora. El diario de navegación se encontraba en el cuarto del capitán; la última anotación era del día 24 de noviembre, pero no señalaba nada relevante ni daba cuenta de accidentes, motines o enfermedades a bordo.

Ruta del Mary Celste, hasta aparecer abandonado

Después de esta inspección, la tripulación del Dei Gratia decidió llevar el bergantín hasta Gibraltar, para allí examinarlo mejor y encontrar una respuesta al misterio. En el puerto, el capitán Morehouse fue interrogado varias veces, e incluso se especuló que debido a su amistad se hubiesen puesto de acuerdo para algún tipo de fraude con la compañía de seguros, pero finalmente no s epudo demostra nada, ya que no había menguas en la carga ni en el barco (y por tanto no había daños que pagar), con lo que el capitán dle Dei Gratia recibió la gratificación legalmente establecida por rescatar el barco (unas 8000 libras) y pudo irse.

A partir de este momento, el barco permaneció activo y en servicio durante doce años más, hasta que en 1885 fue cargado en exceso con chatarra y comida para gatos, intentando que se hundiese y poder cobrar el seguro, pero el fraude fue descubierto.

Ahí termina la historia del barco.

Conclusión:

En cuanto a lo que ocurrió con sus tripulantes, sigue sin estar claro. La teoría que los jueces declararon oficial, supone que, debido quizá a una fuga de gases del alcohol que se transportaba, el capitán pensó que una explosión o envenenamiento general iban a tener lugar, dando la orden de desalojar el barco inmediatamente. Esta teoría se apoya en que era la primera vez que el capitán trasladaba este tipo de carga y pudo entrar en pánico, sin saber cómo reaccionar ante alguna fuga o pequeña explosión.

Algunos llegaron a afirmar que el abandono pudo deberse a algún motín o gran borrachera de la tripulación, pero esto no parece probable, pues el alcohol industrial es muy tóxico y no se detectaron signos de lucha a bordo.

Los más fantasiosos especularon con el ataque de alguna fabulosa criatura marina, que devoró a la tripulación, y otros, aún con el ataque de algún vampiro o ser sobrenatural que iba de polizón en la carga (tipo Drácula), apoyando esto en algunas extrañas marcas de sangre que sí aparecieron efectivamente en el barco.

Tanto las teorías de los monstruos como las de los fantasmas nos parecen, obviamente, totalmente descartables. Las razones por las que el capitán no pidió ayuda, dejó el barco a toda vela y no anotó nada en el cuaderno antes de abandonar el buque, no podemos explicarlas. Tampoco nos parece justo culpar a unos o a otros, pero seguramente el misterio se explique con algún tipo de conducta o enfrentamiento humano, cuyo desencadenante, con una mujer joven a bordo, y varios marineros, no nos resulte tan difícil de imaginar. A los jueces de su época seguramente tampoco les costó imaginarlo, pero con toda probabilidad prefirieron no hacer mención alguna a esta posibilidad.

Lo datos objetivos no permiten ver más allá de la composición de la carga y la composición de la tripulación. Si la carga aparece intacta y la triopulación no, pensamos que no tuvo que ver con la carga y sí con la tripulación. Advertimos, no obstante, que se trata de una apreciación absolutamente subjetiva y personal, sin prueba documental alguna de ello.

Memorial:

 

Nos apetece, a continuación y en su memoria, citar los nombre de las personas desaparecidas.

La tripulación y los pasajeros se enumeran en el registro del Mary Celeste así:

Tripulación Benjamin S. Briggs – Capitán (Estadounidense – 58 Años)

Albert C. Richardson – Primer Oficial (Estadounidense – 28 años)

Andrew Gilling – Segundo Oficial (Danés – 25 años)

Edward W. Head – Camarero y Cocinero (Estadounidense – 23 años)

Volkert Lorenson – Marinero (Alemán – 29 años)

Arian Martens – Marinero (Alemán – 35 años)

Boy Lorenson – Marinero (Alemán – 23 años)

Gottlieb Gondeschall – Marinero (Alemán – 23 años)

Pasajeros

Sarah Elizabeth Briggs- Esposa del capitán – 30 años

Sophia Matilda Briggs – Hija del capitán – 2 años

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