web analytics
W3vina.COM Free Wordpress Themes Joomla Templates Best Wordpress Themes Premium Wordpress Themes Top Best Wordpress Themes 2012

La conspiración para mantener el petróleo como energía principal del mundo

Máquina maravillosa que se ocultó en su día...

Un lugar común entre los amantes de las teorías conspiratorias es que se han inventado toda clase de artefactos que pueden aprovechar mejor la energía y que podrían funcionar con combustibles baratos y fáciles de obtener. Según esta tesis, ya estarían patentados distintos motores que funcionasen con combustibles como agua, aire comprimido y toda una serie de mejoras, pero estas patentes habrían sido compradas por las grandes petroleras para evitar que se les acabe el negocio, y así, comprando las patentes, con presiones y con amenazas en algunos casos, mantendrían su dominio de las fuentes de energía.

A este proceso, se añade muchas veces, se habrían sumado también los gobiernos, que obtienen descomunales ingresos a través de los impuestos a las gasolinas y demás derivados del petróleo, así como los fabricantes de automóviles, que perderían su posición dominante en favor de los fabricantes de los nuevos modelos, unos modelos, que recordémoslo, utilizan otra tecnología y no están sujetos a sus patentes ni sus derechos industriales.

La base de esta teoría es la misma que en otras muchas hipótesis conspirativas: existe una panacea, pero alguien la oculta. Y como alguien la oculta es normal que no la conozcamos, lo cual, por sí mismo, demuestra que alguien la oculta. O sea, y dicho finamente, que la falta de pruebas es lo que prueba que el crimen se ha cometido y además se ha ocultado. Estas cosas las hacía Stalin (véase Soltzenitsin y otros autores), pero hoy en día no es de recibo. Lo más que puede exigirse, y no es algo que siempre se consiga (véase el tema del Holocausto) es que todo pueda ser objeto de duda, todo se pueda replantear y todo sea discutible. Más allá de ahí tiene que imperar la lógica, o caeremos de bruces en la más necia superchería.

En el tema que nos ocupa, no hay prueba alguna de que esos artilugios milagrosos existan, y en cambio, hay cientos de pruebas de que cada vez que se hace un mínimo avance en ese sentido, se le da toda la publicidad del mundo, más incluso de la prudente. ¿Quién no ha visto reportajes sobre extraños coches solares?, ¿quién no ha leído algo a  estas alturas sobre el famoso coche con el motor de aire comprimido?, ¿quién no conoce los coches híbridos y hasta algunos pequeños automóviles eléctricos?

Lo cierto es que todos los avances en este campo han disfrutado de una enorme publicidad, y si no se sabe más es, muy probablemente, porque no se ha podido avanzar más.

Suponer en estos momentos que las compañías petroleras comprarían una patente maravillosa para no explotarla, es como pensar que Apple va a ocultar el próximo modelo de Iphone para no ganar dinero. No en vano, esa patente valdría más que todo el petróleo, igual que vale más Apple que Volkswagen, por poner un ejemplo.

 

Conclusión:

Esta teoría conspirativa pertenece al grupo de las tonterías optimistas. Se basa fundamentalmente en que no estamos a punto de acabar la energía, y nunca habrá un colapso si no somos prudentes, porque en cuanto eso suceda alguien agitará la varita mágica y resolverá el problema con un toque.

Lo cierto, nos tememos, es que las energías alternativas requieren para su implementación grandes cantidades de energía, tanta que a veces consumen más de la que producen (biodiésel) o requieren la explotación y tratamiento de grandes cantidades de materiales raros (solar) lo que hace muy compleja y poco rentable su instalación.

La razón de que se use el petróleo a pesar de ser escaso y contaminante no es otra que su eficiencia energética respecto a su precio. A media que su precio sube y su eficiencia baja (porque está bajando), hay otras energías que se vuelven más competitivas  y se extienden. Pero se trata de una razón económica y no de una patente que estaba oculta. El molino de viento, por ejemplo, no proviene de una patente oculta…

www.javier-perez.es

Share

La conspiración judía para dominar el mundo. Los Protocolos de Sión como tontería útil.

El judío Süss, un malo malísimo de la época.

Dentro de la categoría de tonterías enormes que se han contado, vamos a abordar hoy una estupidez particularmente funesta: los Protocolos de los Sabios de Sión y la conspiración judía para dominar el mundo.

Los protocolos de los sabios de Sión es un libelo antisemita publicado por primera vez en 1902 en la Rusia zarista, cuyo objetivo era justificar ideológicamente los pogromos que sufrían los judíos, presentándolos como enemigos de Occidente y muy en especial del mundo cristiano . El texto quiere ser la transcripción de unas supuestas reuniones de los «sabios de Sion», en la que estos sabios detallan los planes judíos, cuyo fin último sería hacerse con el poder mundial.

El responsable de la edición fue el editor ultraderechista, racista y antisemita Pavel Krushevan. Krushevan había participado en varios pogromos –cacerías, apaleamientos y asesinatos de judíos rusos– y sentía un odio visceral por la estirpe de los hebreos y así como por el progresismo político que caracterizaba a muchos de sus representantes.

A pesar de ser publicados, como se dijo, en 1902, alcanzaron su mayor difusión a partir de 1917, ya que fueron utilizados por las fuerzas zaristas para culpar a los judíos de los males de la guerra y de la revolución ya que Marx, Trotsky y Kérensky, entre otros muchos, eran de ascendencia judía.

Según los historiógrafos que han analizado el texto, este libelo se compuso a mediados de la década de 1890 por orden de Piotr Rachkovski, jefe de la delegación de la Ojrana (policía secreta zarista) en París. El texto, a su vez, fue copiado en parte de un panfleto contrario a Napoleón III publicado por Maurice Joly en 1864 y en la novela antisemita de 1868 “Biarritz”, escrita por Hermann Goedesche. Los rusos blancos llevaron los Protocolos a Occidente después de 1917 y en Alemania ya se habían impreso nada menos que treinta y tres ediciones ANTES de la llegada de Hitler al poder.

Los que aún se atrevían a afirmar que estas actas eran auténticas las señalaban como transcripciones del Primer Congreso Sionista de Basilea (Suiza), del 20 al 31 de agosto de 1897, presidido por Theodor Herzl.

En cuanto a los contenidos del libro, cabe resaltar que se trata de una obra de ficción, escrita intencionalmente para culpar a los judíos de una variedad de males para acabar dominando el mundo, especialmente a través de la economía. Algunos de los temas referidos en el texto se detallan a continuación. Como muchos de ellos son tratados en diversos capítulos, hemos preferido omitir esas farragosas referencias.

Libertad ficticia en la política:

El pueblo debe creer que es libre y cuanto más lo crea, menos libre será en realidad, pero será más manso y tendrá menos razones para la rebelión. La democracia es sólo un principio de dominio.

Promoción de tendencias subversivas en la ciencia y el arte.

El arete debe ser la punta de lanza de la subversión, abandonando toda lógica para que cunda así entre los cristianos el desprecio a la lógica. Fomentar lo absurdo.

Guerras económicas.

Las guerras deben tener una finalidad económica y se fomentarán con este solo criterio: el beneficio.

Guerras mundiales y conflictos internos.

Fomentar todo lo que divida y debilite a los cristianos de Occidente. (Lo cierto es que escribir estoantes de 1917 tiene su mérito, a no ser que esta referencia, que aparece en el protocolo número 7 sea un añadido posterior, lo que tampoco podemos descartar, porque la edición que tenemos es un documento PDF)

Revoluciones mundiales.

Lo mismo que el apartado anterior

Derechos ficticios para las masas.

Igual que en el apartado primero. La gente debe pensar que tiene derechos para poder explotarla convenientemente. Protocolo número 3.

Establecimiento del comunismo.

Lo consideran un daño horrible en sí mismo y un castigo a la medida de los cristianos.

Control de la prensa

Hacer cuanto sea preciso para el control de la prensa y los medios de comunicación, ya que a través de estos se controla a los gobiernos en las democracias.

Corrupción de la política de los no judíos y de sus leyes

Fomentar la corrupción mediante sobornos, chanchullos, etc…

Charlatanería parlamentaria.

Apoyar a políticos mediocres, vacíos y charlatanes.

Entorpecimiento de los jóvenes mediante una educación fundada en teorías y principios falsos.

Especial énfasis en empeorar el sistema educativo.

El resto de temas, más o menos, son variantes de distinto grado sobre las anteriores, pero las resumimos, de todos modos, con ayuda de la Wikipedia:

-Promoción de distracciones para evitar la reflexión en los gentiles: juegos, diversiones, pasatiempos, prostitución y actividades deportivas.

-Destrucción del cristianismo y las demás religiones, decadencia de la fe religiosa en general

-Culto al dinero.

-Descrédito de los sacerdotes cristianos, disminución de su influencia.

-Importancia y acumulación del oro.

-Educación superficial y abolición de la libertad de enseñanza, del pensamiento crítico.

-Manipulación y falsificación de la Historia.

-Anarquía entre los obreros y su habituación al alcohol y encarecimiento de productos de primera necesidad.

-Control de la economía por vía de la especulación.

-Crisis económicas, generación de deuda por medio de empréstitos.

-Creación y apoyo a los monopolios, como destructores de la industria.

-Creación y apoyo a un Gobierno mundial.

-Destrucción de nacionalidades, fronteras y de la diversidad de monedas.

-Propagación del materialismo.

-Establecimiento final del orden y del verdadero bien, los judíos son los bienhechores de la humanidad, pues está predestinado por Dios.

 

En cuanto a los apoyos que esta teoría conspirativa recibió en su momento, hay que citar de manera muy especial a Henry Ford.

El magnate automovilístico estadounidense financió varias ediciones del folleto y creó una revista (The Dearborn Independent) dedicada a denunciar la supuesta existencia de un «peligro judío».

Luego reunió sus artículos de investigación antisemita en un extenso libro en cuatro volúmenes titulado El judío internacional, con el que pretendió demostrar a través de diversos ejemplos la veracidad de los Protocolos. Este libro no tuvo mucho éxito en EE. UU., sin embargo se popularizó rápidamente en Europa, donde fue traducido a 16 idiomas (entre ellos el alemán, por Theodor Fritsch) y, en 1922, se habían superado las 22 ediciones.

Por tanto, como puede verse, los nazis no eran en absoluto originales con el antisemitismo en aquella época.

Acerca de los Protocolos en sí, en una entrevista publicada el 17 de febrero de 1921 en la revista New York World, Ford dijo: «La única declaración que voy a hacer respecto a los Protocolos es que encajan con lo que está ocurriendo. Tienen 16 años y encajan con la situación mundial hasta este momento».

Tanto la extensa obra de Henry Ford como Los protocolos de los sabios de Sion se volvieron elementos indispensables dentro de la propaganda antisemita de Hitler. No se conoce la razón del antisemitismo de Ford.

Conclusión:

Aunque los Protocolos de Sión eran de lectura obligatoria durante el III Reich, e incluso Hitler los menciona como verídicos en Mein Kampf, el Dr Goebbels se burla abiertamente de ellos en su diario personal, calificándolos de tontería útil.

Quizás no haya mejor resumen.

A los que siguen defendiendo la veracidad de estos papeles, sólo hacerles un apunte: cuando Goebbels es un tipo más sensato que tú, ponte en lo peor…

 

www.javier-perez.es

Share

300x260 [Site Wide - Sidebar]

© 2017 Conspiración. All Rights Reserved. Log in - Designed by Gabfire Themes