web analytics
W3vina.COM Free Wordpress Themes Joomla Templates Best Wordpress Themes Premium Wordpress Themes Top Best Wordpress Themes 2012

¿Por qué los nazis utilizaron Zyklon B, un pesticida, para exterminar a los judíos en lugar de otros gases conocidos mucho más tóxicos? Holocausto y Conspiración II

Una lata de Zyklon B. Puede observarse que un gas transportado así es más fácil de manejar que otras variedades…

Esta pregunta, repetida incesantemente por los negacionistas del Holocausto, constituye un0 de los mayores agujeros lógicos sobre el tema, y creemos que es buena idea tratar de aclarar el asunto, tan inmerso en el tema de las conspiraciones que tratamos en este blog.

Los revisionistas, normalmente responden que si los nazis hubieran querido utilizar gas para exterminar personas, se disponía de gases mucho más eficientes. El Zyklon-B es poco eficiente, salvo cuando se usa como agente fumigante. Entre los gases que podrían haberse utilizado, el más popular es el gas mostaza, conocido ya durante la I Guerra Mundial y de conocidos efectos devastadores.

Sin embargo, hay que pensar de una manera más amplia para llegar a la verdad:

El Zyklon B posiblemente no sea el gas más eficaz que se conocía en aquel momento, pero sigue siendo de todos modos extremadamente eficaz, y de hecho se ha utilizado en tiempos de paz en Estados Unidos para la ejecución de reos de muerte, aunque con algunas mejoras técnicas, lógicas por otra parte después de tantos años.

Además de su eficacia, hay que tener en cuenta otros factores:

-Era un gas barato y fácil de elaborar, que no despertaba sospechas entre los servicios secretos enemigos ni se corría el riesgo de que se confundiera con la intención de usar gases tóxicos con fines bélicos. ¿Qué sucedería si, durante un transporte, fuese alcanzado un tren con gas mostaza? Que podía desencadenarse el infierno para ambos bandos. Pero con el Zyklon B no se corría ese riesgo, y cabe recordar que, aunque disponían de ellas, los nazis se negaron tajantemente a usar armas químicas durante toda la guerra. Incluso en los momentos más desesperados.

Era un gas de varios usos. Además de para el exterminio podía utilizarse, efectivamente, para despiojar ropas y personas. De hecho, todo el mundo reconoce que más del 90 % del Zyklon B usado en Auschwitz se empleó para despiojar ropas y personas, y luchar así contra el tifus.  ( Gutman, Anatomy of the Auschwitz Death Camp, 1994, p. 215)

El Zyklon B es un gas muy fácil de almacenar, se empaqueta en latas y no necesita mayor cuidado en su manipulación. O sea, que es ideal para llevarlo de aquí para allá en tiempos de guerra, o en unas condiciones inferiores a las óptimas.

 

Conclusión:

El uso de este gas es perfectamente lógico y no desvirtúa en NADA la versión oficial sobre el Holocausto. Es más: en nuestra opinión refuerza la tesis de que se trataba de cometer un crimen a escala industrial, con criterios de optimización industrial, y parámetros de eficiencia industrial. Pudieron usarse otros productos, pero hubiesen resultado más caros, más arriesgados y, por ello, a fin de cuentas, menos eficientes. Si a ello unimos que su producción no podía levantar sospechas y que podía fabricarlo casi cualquier pequeña industria, tenemos que es lo más lógico del mundo. Por tanto, no hay aquí conspiración que valga: a despecho de los aficionados al cine de serie B, en el mundo real los malos son muy malos, pero nada idiotas.

 

www.javier-perez.es

 

Véase también:  Holcausto y Conspiración I y Holocausto y Conspiración III

Share

Si había 3 millones de judíos en Europa, ¿como es que los nazis mataron 6 millones?. Holocausto y conspiración (I)

No tenían problemas de cuentas....

Una de las supuestas conspiraciones que más largo recorrido ha tenido es la de la supuesta invención del Holocausto. Desde hace muchos años hay grupos, de todo tipo además, que sostienen que el Holocausto es una exageración o un invento conducido por motivos políticos. Sus fines últimos son varios, pero muy especialmente la justificación de un estado nacional hebreo en tierras árabes.

En algunos países, incluido el nuestro, la ley prohíbe apoyar públicamente esta teoría, ya que se considera que es ofensiva contra las víctimas. Sin entrar a hablar de lo razonable o no que puede resultar prohibir una opinión, por nuestra parte está claro, y así lo hemos hecho constar en esta web, que el mundo está lleno de teorías estúpidas, grotescas, simplemente malintencionadas o directamente majaderas. Por ello, no deja de ser un tanto inquietante que de todas las tonterías sea esta la única penada por ley.

La supuesta conspiración para inventarse el Holocausto es teóricamente combatida por un movimiento histórico conocido como revisionismo, que busca pruebas de que las cosas no sucedieron tal y como cuenta la versión oficial.

Uno de los datos que suelen aportar con mayor vehemencia son los censos ofrecido por los propios movimientos judíos de antes de  la guerra, censos reunidos para exigir a la Sociedadd e Naciones la concesión de un estado nacional Judío.

En efecto, en algunos de eso documentos, y en otros como la enciclopedia Espasa, puede leerse que la población judía en Europa alcanza los tres millones, y que es razón suficiente para tener en cuenta sus reivindicaciones para acceder a un Estado Nacional.

Sin embargo, esta apreciación, con ser cierta, es claramente malintencionada. Y de eso vamos a hablar.

-Los representantes sionistas y de otros movimientos, cifraban en tres millones el número de judíos europeos porque básicamente tenían acceso a los registros de Europa occidental, pero no así a los de Rusia, ya por entonces bajo el secretismo de lso primeros años de la Unión Soviética. El número de judíos que vivían en la URSS no se pudo conocer entonces ni tampoco ahora, pero eran al menos otros dos millones, o posiblemente más.

-A esto, no obstante, hay que descontar el número de supervivientes, por lo que  los revisionistas inisisten en que las cifras no cuadran, pero sigue sin ser cierto, como se verá:

La clave de todo el asunto está ene l modo de hacer el censo y a quiñen se considera judío.

Para los representantes sionistas, judío era únicamente el que estaba inscrito en una sinagoga. El motivo de esta metodología era aportar veracidad a sus datos y evuitar discusiones sobre la credibilidad de sus datos.

Sin embargo, y aquí está la clave, para los nazis eran judíos los que estaban inscritos y en las sinagogas y también los que no lo estaban, y los que tenían un antepasado judío hasta la tercera generación, aunque ellos mismo fueran cristianos o ateos.

Por tanto, para los nazis, a efectos de perseguirlos, eran judías millones de personas que ni ellas mismas recordaban a sus ancestros ni tenían la más remota idea de que pudiesen ser considerados como tales. Ahí es donde está la enorme diferencia de cifras: los propios judíos consideraban que eran tres millones, pero los nazis creían que había al menos diez millones de personas que podían ser consideradas como tales. Y de esas, mataron a seis millones.

 

Conclusión:

Se trata de un argumento vacío destinado a confundir a personas poco conocedoras de la metodología de lo que es un censo, y de cómo se manejan los criterios para adscribir o uno a una persona a un determinado grupo étnico. Es algo así como si un día asesinaran a todos los González y alguien alegase que se habían matado diez millones, cuando en España sólo hay dos. ¿Y qué pasa con México, Chile, Argentina, Venezuela, etc?

Las cifras cuadran perfectamente, por desgracia.

 

www.javier-perez.es

 

Share

300x260 [Site Wide - Sidebar]

© 2017 Conspiración. All Rights Reserved. Log in - Designed by Gabfire Themes